Lo de que Madrid no tiene playa es un invento de aquellos que jamás pusieron un pie en la Comunidad Valenciana y alguno de sus múltiples municipios. Como una plaga, los madrileños acudimos en tromba durante época estival en busca de lo único de lo que carece la capital. Pero como en el monte no todo es orégano, aquí va una propuesta para que tus días playeros estén rematados por una buena, variada y económica comida. Si este verano tu destino es Santa Pola (o los cercanos Guardamar, La Mata e incluso Elche) estás de enhorabuena: el restaurante pizzería Lugano te aguarda con decenas de platos y camareros dispuestos a premiar a tu estómago con el mejor recuerdo de tus vacaciones.
La remodelada zona portuaria de Santa Pola bien merece un paseo a cualquier hora del día, pero es cuando cae el sol y la luz diurna juguetea con los tonos rojizos y morados cuando un paseo a pie de puerto adquiere especial encanto. Tras él, un imprescindible en tus vacaciones, podrás elegir entre los múltiples establecimientos que se suceden en pocos metros dispuestos a llenarte la panza. Entre todos ellos, uno nos llamó la atención: Pizzería Ristorante Lugano exhibía músculo y ejército a golpe de gigantesca pantalla con -casi siempre- fútbol en su haber y una docena de camareros atendiendo las casi 100 mesas repletas de comensales. Casi tantas como platos en su carta desplegable; quien mucho abarca poco aprieta, pensamos, y cuánto nos equivocamos.
| A la bolognesa sabe mejor…. |
| …aunque la salsa carbonara y estos tallarines te harán dudar sobre qué salsa es mejor. |
Para empezar, los entrantes desde 1 euro y los principales cayendo en ocasiones hasta los 6 euros y medio (lasagna y canelones) seguían arrancándonos prejuicios y ante semejante cantidad de platos y precios bajos uno no podía imaginar que quedase hueco para la calidad. José, uno de los dos camareros que en todo momento abastecieron nuestra mesa, resultó tan amable desde el primer minuto que ya uno buscaba la cámara escondida: un lugar en pleno puerto, con tamaña terraza, tal número de empleados y tanta variedad económica tenía que tener truco.
| Has de sentir verdadera repulsión por el dulce para no apreciar los profiteroles. |
| El pan de ajo es uno de los mejores platos de la carta. Y es un entrante… |
Sobre los entrantes y los postres, creedme: son muchas las oportunidades que he dado en Madrid a unas buenas patatas ali-oli cocidas (no esa mentira de patatas fritas con salsa ali-oli) en su punto, ni crudas ni extremadamente blandas, perfectas. En los postres, los profiteroles y las trufas, ambos con la nata como eterna compañera, rematarán uno de los mejores recuerdos que os llevaréis de Santa Pola. El otro, el encantador y citado puerto que, por cierto, tendréis a unos cuantos metros desde la terraza de Lugano.
| Trufas. Chocolate. Nata. ¿Qué más se puede pedi? |
| Pizzas infantiles en forma de Mickey son uno de los muchos detalles dle servicio. |
La moraleja de la reseña, sin embargo, no va ni para los platos, ni para el aforo ni para los precios de Lugano, sino para sus empleados. La atención por vocación -y no por resignación-, la amabilidad y el buen hacer son características que, desgraciadamente, hoy día son escasas. Por eso cuando un lugar exalta las bondades del sector terciario que predomina en España es de aplaudir que, todavía, queden profesionales y diligentes en el servicio. Felices vacaciones.
– ¿Dónde? Avenida Granada, Santa Pola (Alicante). 966 84 57 90. http://www.pizzerialugano.com/
– ¿Cuándo? Durante todo el día y hasta, incluso, las 3 ó 4 de la mañana en fin de semana. La cocina, obviamente, cierra algo antes.
