Cuando a uno se le enciende la bombilla, todo son ideas. La de Rita y David fue montar en el parque homónimo, en pleno Paseo de la Florida, un cine al aire libre con el que poder conjugar las ganas de disfrutar de una veraniega terraza con las de seguir disfrutando del celuloide.
El resultado es Fescinal; un recinto de cómodo acceso y excelentes instalaciones que, por poco más de 5 euros, nos ofrece doble sesión al aire libre de los últimos estrenos de cartelera. Si a ello le añadimos que en su inauguración contará con un estreno mundial y con actores invitados, tenemos la mejor experiencia veraniega y cinematográfica enmarcada en el programa «Veranos de la Villa 2013» del Ayuntamiento de Madrid.
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| Así de generosa luce la pantalla 1 del recinto. Será por ‘butacas’. |
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| La historia de un polaco que se queda atrapado en un área de servicio de Burgos inaugura el Fescinal. |
Más que un cine
Lo anterior bien podría ser una de las experiencias que nos gusta comentar pero, por si aún no lo sabes, Fescinal es mucho más. Es una doble sesión programada en cada una de sus dos pantallas, con lo que por el precio de una sola entrada puedes engullir cuatro horas de cine con la ventaja de que, si en algún momento crees haber elegido mal, basta con levantarte y desplazarte a la otra «sala». Una sala, por cierto, llamada Madrid, con la mítica estación al fondo e incluso algún tren que se cuela (sin llegar a ser molesto) en algún minuto de la película. Más que molesto, resulta encantador. Goza el entorno de la noche veraniega y madrileña pero ojo, refresca, no se te olvide una manga larga y, por qué no, algún cojín para las sillas de plástico en su papel de butacas.
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| Dos pantallas, cuatro sesiones, restaurante, puestos de bocadillos y bebidas, aparcamiento… si le falta algo, dínoslo. Seguro que lo ponen. |
La puntilla de la reseña es también la de la organización: no te pierdas el próximo viernes o bien el 18 de agosto las jornadas drive-in: el patio de butacas se despeja para acoger un sinfín de coches clásicos desde los que visionar los estrenos (el tuyo lo puedes dejar en el enorme parking de la entrada). Porque una cosa es ver una película y otra protagonizarla, con el cielo de Madrid -aunque poco estrellado, embriagador- rodeándote y un coche tipo Rolls Royce por butaca de lujo. ¿Te suena a algún momentazo de Grease? ¡Pues no hagas como el pícaro de Travolta y compórtate!


