Dos escenarios, aforo total de 1600 personas y una cartelera de las que reactiva todos los sectores. Si a ello le unimos las máximas condiciones de higiene, seguridad y distancia social y que todo transcurre al aire libre, obtenemos la experiencia más recomendable de este atípico verano del COVID19. Abre Madrid irrumpe con fuerza en IFEMA, acumula un esperanzador balance de visitas y críticas positivas y, lo más importante, cada semana se supera en variedad y calidad de su oferta cultural. Nuestra elección fue Cantajuego, la tuya quizá sea el Rock en Familia de The Beatles o el tributo a Bruce Springsteen de la banda de Manel Fuentes (sí, sabe hacer de todo). Abre Madrid, reabre la cultura.
Cine, teatro, monólogos, música… Abre Madrid asoma en IFEMA como el necesario y sonado retorno de muchas de las artes que acercan al ser humano a los dioses, que entretiene al resto de mortales y que nos hace olvidar por unos instantes, precisamente eso, nuestra condición mortal y lo que puede atentar contra ella. El virus ha azotado -está azotando- fuerte pero salvo requerimiento sanitario la cultura no ha de parar. Por economía. Por moralidad. Por la vida. Y los dos escenarios de Abre Madrid brindan por ella y lo hacen con un excelente protocolo de seguridad y desinfección que, ya desde la entrada, vaticina una experiencia en la que jamás nos desviaremos de lo que hemos ido a disfrutar. Ni en baños, ni a la hora de consumir, ni sentados, ni accediendo… la distancia social, los geles hidroalcohólicos, el cuidado de los camareros que sirven y la distribución, amén de la gigantesca explanada al aire libre, garantizan casi al 100% -con este dichoso virus nunca se sabe- que los rebrotes se queden fuera del recinto.
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| Como verás, visibilidad y seguridad están garantizadas. Y damos fe de las excelentes medidas de prevención. |

