«Resacón en las Vegas», «Plan en las Vegas», «Viva las Vegas»… son muchas las
películas y canciones ambientadas o inspiradas en la, con permiso de Nueva York
y, por qué no, Madrid, ciudad que nunca duerme. Quizá sea por sus coloridas
tragaperras, su embriagadora ruleta, las exageradamente detalladas recreaciones
de cada hotel del Strip (calle principal), su enclave único en el desierto o los
desacelerados consumo y fiesta culminados en rincones de piscinas o, mejor aún,
continuados en las poolparty. Definitivamente y bebiendo de nuevo del celuloide,
«Algo pasa en Las Vegas» y creo que sobran más razones para ir allí. Pero ¿y si
te dijera, parafraseando a los norteamericanos, que el placer no está en el
destino sino en el camino?
¿De verdad existe un trayecto directo Madrid – Las
Vegas con desenfreno y juerga ya en el avión, con «comandantes» de lujo
escogidos entre los mejores showman de nuestro país y un sinfín de selectas
actividades desde la primera hora en Barajas hasta la última de regreso de la
ciudad del pecado? El próximo verano la respuesta será un sí rotundo y
mayúsculo, gracias a la idea quizá soñada por muchos pero sólo llevada a cabo
por un comprometido promotor que nos brinda una de esas experiencias inolvidables. Luis Álvarez se llama el padre y la criatura «Shhh… Cabaret», así que tú ver, oír, callar pero sobre todo PECAR.

No
es un viaje organizado, ni un espectáculo, y sin duda tampoco un simple vuelo.
las Vegas Airlines reúne los aspectos soñados por todo viajero potencial o real
a la ciudad con más movimiento de todo el estado de Nevada en un pack que
combina vuelo amenizado por famosos, alojamiento de lujo, uso y disfrute del destino
y un sinfín de actividades y sorpresas..¡incluso ser partícipe de un Reality Show!
Dice Luis Álvarez, promotor de espectáculos y creador de las Vegas Airlines. Un servidor aprendió en la facultad que una idea no vale nada sin su correspondiente
desarrollo, y ahí es donde entra Luis. «En uno de mis viajes de trabajo al otro
lado del charco me quedé sin batería en el portátil. Entre escalas y duración
del trayecto, fueron once horas insufribles». Sólo otro viajero podría entender
tanto a los que compartimos esa pasión. «Pensé en cómo podría contratar un
viaje privado sin largas esperas de aduanas, personalizado y ameno sin el consiguiente requisito económico y di rápido con la respuesta: compartiendo gasto y, de paso,
experiencia».
el goce de todos, como aplaude el promotor. Si te parece que exagero, presta
atención a lo que incluye la experiencia: desde primera hora tu llegada al
aeropuerto habrá venido precedida por meses de continuo flujo de comunicación
por parte de la organización a fin de que planifiques tu estancia, sorpresas
intermedias, promociones como el pase anual gratuito a las obras del teatro
Calderón (sí, has oido bien, un año del mejor teatro y por la cara), cena obsequio en Hard Rock café, etc.
de acceso privado y sin colas en origen y destino. Redescubrirás el viajar en avión; hayas cogido muchos, pocos o ninguno, jamás has
visto uno como éste. «El entretenimiento a bordo ha exprimido los límites
legales para maximizar la oferta ociosa en el aire y siempre respetuosos con la seguridad. Sólo puedo
avanzar que entre cabaret, música y sorpresas será espectacular».
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| ¿Volverán todos de Las Vegas? ¡Piérdete con tu capitán en la noche de Las Vegas! |
de los cinco vuelos programados, vaticinan una inédita diversión aérea: «Corbacho, Mota ,Wyoming, Segura y Vaquerizo» cinco formas diferentes de
divertir, cinco enfoques de una experiencia compartida. Si no te va mucho
el bailoteo o famoseo, no te preocupes ¡oh, mi clásico amigo!, pues entre
los tres actos previstos en el programa a bordo habrá descansos para los que añoran la antigua usanza. Eso sí, allá tú el ser un privilegiado consumidor de tal experiencia y desaprovecharla en siestas -hablamos del dormir por capricho, no de la reparadora después de dos horas bailoteando y de juerga en el avión-.
| El viaje no sólo será fiesta y desfase pero, créenos, merece la pena un paréntesis así. |
Las Vegas a la carta
asistías a una imitación de Mota de la vieja del visillo, termina el vuelo.
Los «ohhhh» no serán entonces de lamento, sino de asombro con tintes de alegría
contenida: es ahora cuando todo comienza, pues durante la próxima semana ¡ESTARÁS EN LAS VEGAS¡ Y con la mejor
compañía no sólo por tu showman (al que por cierto podrás escoger al contratar el paquete) sino por los compañeros de viaje con los que ya
habrás hecho migas en el avión. Digamos que se trata de un fin de curso escolar pero de adultos y en
una ciudad preparada para ello, con un Strip (calle más importante y columna vertebral de Las Vegas) que articula el entretenimiento y
la diversión, sin mencionar la parte del desenfreno y el vicio. Una vez más, Luis
no puede ocultar que más que turista con piel de empresario es un viajero de pro: «la libertad es la
cualidad más importante del que viaja. Por ejemplo, el hotel escogido es el único cinco estrellas que no tiene casino. De esta forma, el usuario podrá elegir la algarabía y jolgorio de
las Vegas pero no le vendrá impuesto, garantizando su descanso». Quienes hemos tenido la fortuna
de haber estado allí encontramos en este discurso uno de los mayores aciertos del viaje.
| Disfrutarás de las espectaculares recreaciones de los hoteles. Echa un vistazo al ‘París’. |
No hay que olvidar que aquí lo más importante ocurrirá cuando no se duerme, y también aquí la libertad de elección será parcial o total: «espectáculos programados como el «Circo del Sol» dispondrán de varias sesiones para ajustarnos a cada necesidad, al igual que la visita al Gran Cañón, única fija en fecha,
que posee como alternativas el realizarla por tierra o en helicóptero. El resto de actividades y
sorpresas preparadas, un buen número de ellas también incluidas, serán bajo criterio del usuario». Ojo al libre albedrío en las Vegas, os dirían los prudentes y racionales… en otiuMMadrid no nos caracterizamos por ello así que qué demonios, para un
vez que visitas la ciudad del pecado, haz lo que te plazca pues por delante
tienes casinos, strippers, poolparty (fiestas diurnas en las piscinas, imprescindible al menos una), galerías de tiro, nightclubs, espectáculos musicales, veladas de boxeo…un
laberinto de tentaciones en el que, si te pierdes, aún tienes a «Mamá Organización» velando por ti. «Siempre habrá un equipo de apoyo en tierra para
lo que necesiten, pregunta, urgencia, todo», tranquiliza Luis.
| Ya sólo el Gran Cañón y sus inolvidables estampas hacen que el viaje valga la pena. |
2.500 euros el paquete básico y 4.000 el deluxe cuesta una de las experiencias más ricas de nuestras vidas. Mucho si nos centramos en la cifra, ajustado si comenzamos a echar cuentas y tremendamente económico si cumple con cada una de las expectativas que está creando. En España no somos tontos en esto de los viajes y, el hecho de que en el primer mes cerrasen 104 plazas vendidas y 300 reservas da cuenta de las ganas que había y hay por ofertas con valor añadido como Shhh… Cabaret y, de paso, tira todo argumento de los expertos turísticos consultados por Luis que «aseguraban que una venta anticipada de tal magnitud era una locura».
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| Los espectáculos del ‘Circo del Sol’ son aún más espectaculares en Las Vegas. |
También era una locura pensar en un vuelo sin escalas Madrid – Las Vegas (Luis Álvarez nos aseguró que intentarán convertirla en una línea regular y real que opere, al menos, una vez al mes dicho trayecto), con famosos showman como compañeros y padrinos de viaje y una semana a cuerpo de rey en la ciudad del pecado hasta que llegó un hombre, que se tilda así mismo «hombre de sueños» para poner cordura en la locura, hacer realidad el sueño.
Clemente Rubio


