A los cinco años compuso su primera obra, con algo de ayuda paternal. A los ocho llegó la primera sinfonía. Y a partir de ahí, el genio se desató y nos dejó un legado de más de 600 partituras que aún hoy perdura y que supone todo un reto hasta para el músico más estudioso. Pero para eso están el Teatro Lara y El Pequeño Mozart, para ofrecernos un estupendo acercamiento a niños y adultos al germen del genio y el desarrollo de su talento, con clases y conceptos básicos musicales transmitidos de manera muy dinámica y divertida.
Puedes completar tu plan teatral con una propuesta gastronómica a orillas del Lara, el restaurante Clarita, del que te hablamos aquí.
Más información en https://www.teatrolara.com/programacion/el-pequeno-mozart/
Jesús Clemente Rubio
