La historia del Parque Warner es muy diferente a la del Coyote y el Correcaminos, la de Silvestre y Piolín, la de Tom y Jerry. Aquí el malo se cebó con los que soñaban con una competencia real de Disneyland París en la capital española y despertaron en un océano de dudas, cosas a medio hacer e infraestructuras (la puesta en marcha de la estación de Cercanías y reciente desmantelamiento ha costado un total de 85 millones de euros) que se echaron para atrás al ver que lo de allí era de todo menos un negocio. El boca a oído hizo el resto: que si hay zonas del parque que parecen solares, que si demasiado caro, que si apenas va gente… Pues bien, una década después, y aferrado a la firme creencia de que todo y todos merecen (emos) segundas oportunidades, marché a la Warner el pasado Puente de la Constitución en busca de algún argumento que refutase tan mala fama. Encontré muchos, salpicados por la nieve artificial y contagiados de la alegría navideña, encontré un atisbo de luz que merece un reportaje. Esta es nuestra contribución a la resurreción de un parque en el que comienzan a hacerse las cosas bien. Muy bien.
| Ojo a los detalles de las casas de los dibujos. |
39 euros tiran para atrás. Claro que si uno echa mano de cierto invento que debería estar ya más que implantado en su hogar llamado Internet el coste rondará los 25 euros. Por casi idéntico precio, Parque de Atracciones de Madrid. Éste tiene atracciones y además es temático. Nada de aquellas imágenes y escenarios semivacíos y personajes desaparecidos: por fin Bugs Bunny ha vuelto a su madriguera, la abuelita luce casa a todo color y cada metro del parque está orientado a que nunca olvides donde te encuentras: en el mundo Warner. 2º día consecutivo gratuito, mejoramos. Menús completos por menos de diez euros, ya casi tenemos la jornada hecha. Y tiempos de espera ridículos para tratarse de un día de fuerte taquilla (el máximo que encontramos, 8 minutos).
| El aroma navideño impregna la Warner. |
La Warner ha espabilado, y mucho. Desde que entras, te sumerges en lo que esperabas encontrar con tu entrada de Bugs Bunny, Superman o Batman en mano: un universo de super y minihéroes realistas y caricaturescos del mundo de la animación invitándote a recorrer su tierra, hogar, efectos personales y hasta atracciones. Las casas del Pato Lucas, Bugs Bunny y la abuelita de Piolín y Silvestre te harán creer que te encuentras en uno de aquellos capítulos. A diferencia de aquéllos…¡esto no es todo amigos!. El «Cartoon Village», zona más enfocada a los pequeños y al entorno cartoon distribuye coloridos pasajes hacia las atracciones y zonas temáticas en las que siempre habrá una estatua de tus personajes favoritos. Las tiendas hacen lo propio: revestidas de principio a fin con merchandising relacionado con la atracción en la que acabas de montar o el ambiente en el que se erigen. Los precios, claro, elevados para el producto, ajustados al tratarse de mercadotecnia (tazón de Supermán, 13 euros).
| El Teatro Chino es una réplica del que existe en Hollywood. |
Idéntica puesta en escena registran «Old West Territory», «DC Super Heroes World», «Movie World» y el que te da la mejor bienvenida: el «Hollywood Boulevard». Un teatro chino al estilo del barrio más glamuroso de Los Ángeles y con varias proyecciones diarias en 3D anticipa una jornada de película, al igual que el enorme árbol y la ornamentación lo hacían en el mismo acceso al parque. Por fin la Warner no es sólo parque de atracciones, sino también temático. Claro que las joyas de la corona también merecen mención aparte… y destacada.
| ¿Te atreves con «La atracción de acero» de Supermán? |
| Invitados de honor en el desfile. |
Otra Academia, la de Policía, era la estrella de los espectáculos, pero supongo que sus actores y especialistas están en merecido descanso en favor de otros como el espectáculo de bienvenida, los pasacalles y malabaristas, el evento de luces, sonido y agua de Navidad y el que casi se solapa con éste y cierra el Parque: el desfile de los Looney Tunes con 25 minutos y 16 vehículos que aglutinarán en torno a su recorrido a todos los visitantes y captará el asombro, la admiración y el espíritu navideño de grandes y pequeños gracias a superhéroes, dibujos animados y, claro, ¡Papá Noel y los Reyes Magos!.
| No todo son risas y alegría en el parque… (Inferno) |
Tanta buena cara y jolgorio merecen un contrapunto, y te aconsejo que lo busques y no dudes en pagar los 3 euros y medio de suplemento para disfrutarlo: INFERNO. Un pasaje del terror al estilo del Viejo Caserón del Parque de Atracciones con dos ventajas sobre éste: no conoces el recorrido y, especialmente la segunda mitad del camino, una sucesión de personajes con un momento inolvidable en un eterno y oscuro pasillo que, sin duda, justificarán tu inversión en lugar de haberla destinado a un, qué se yo, gofre o batido. La ambientación es genial, los actores bestiales y más de un susto te hará desear que los 5 minutos que dura sean 2.
| La ambientación es estupenda para disfrutar de una jornada navideña con toda la familia, los amigos o la pareja. |
| ¿Recuerdas el fiasco del retorno de Supermán? Luego volvió, y venció. La Warner también merece otra oportunidad. |
Segundas oportunidades
902 02 41 00 www.parquewarner.com