La primera venida de Jesucristo fue en Belén y su explosión en Jerusalén, sí; estuvo acompañado de doce apóstoles, claro. Y curó a enfermos, dio vista a los ciegos y multiplicó los panes. Pero todo eso no ocurrió hace 2018 años. Ocurrió y ocurre ahora, hace unos minutos, mañana mismo. Un idealista que parte del mensaje del amor pese a las constantes negaciones que obtiene por parte de la sociedad y que con él muere y «vuelve» a la vida. 33 el musical es una atrevida y valiente propuesta de la vida de Jesús que corrige el clásico error de juzgar el pasado con las lentes del presente. Mejor convertir en presente dicho pasado para echar un vistazo al futuro hacia el que nos lleva todo esto. ¿No lo entiendes? Entra, que te lo «cantamos».
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| No escarmentamos y, dos mil años después, seguimos condenados. |
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| Hay números colectivos verdaderamente memorables. La despedida predescanso -no es la de la foto- es uno de ellos. |
Por eso 33 el musical es valiente y atrevido con una propuesta que puede espantar a practicantes y religiosos y aburrir a agnósticos y escépticos pero que, al menos por lo que vimos, precisamente provoca lo contrario: logra unir a todos bajo la batuta del arte y la calidad interpretativa. Las voces son memorables, hay algunos números que quizá recortaríamos pero otros que querríamos eternos, como el de la presentación de los doce apóstoles (mezcla exquisita de «historia», comicidad, dinamismo y talento) pero, sobre todo, no sólo no cae en clichés y chistes fáciles sino que aboga por una casi inédita vuelta de tuerca de la historia que todos conocemos para sonrojarnos y demostrarnos que poco hemos evolucionado en más de 2000 años.
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| Chrstian Escuredo comanda un elenco de lujo. |








