Hace tiempo que el Grupo Fantasía dio con la tecla. Claro que el papel todo lo aguanta, y sobre él el boceto sonaba bien: princesas y caballeros, personajes de nuestras películas favoritas y una variedad gastronómica con preparados más que correctos y emplatados a juego con la atmósfera del lugar. Pero se negaron a dormirse en los laureles. Y de los Secretos de Lola, ahora por cierto en plena reforma -apertura marzo de 2026- saltaron a Storyland, y se «pasaron el juego». Sabedores de que la demanda no cesaba e inquietos por naturaleza, se lanzaron a por el tercero y objeto hoy de reseña llamado Palacio. Ciertamente lo es. Vida y banquete palaciegos para toda la familia. Porque comer, además de placer, también es fantasía.

Entrar a Palacio es hacerlo en un cuento de hadas, con un enorme dragón y una fachada propia del medievo saludando al visitante, que ha de elegir su propia aventura en estos primeros minutos. Puede acercarse primero al vestidor y tocador para disfrazarse y maquillarse con el resto de la familia, puede sentarse y dejar los ropajes para la sobremesa. Nuestro consejo, claro, es hacerlo primero…porque uno no se sienta todos los días en la mesa de una princesa y un príncipe, como ocurre en una de las salas del enorme local. Hay que cumplir con la etiqueta.

Más información en https://www.palaciobylola.com/













