Wunderkammer: La unión hace la belleza

Con multitud de personas estropeando la bendita y honorable profesión de payaso, pues su comportamiento hace que se ganen el término en su sentido más peyorativo, uno echa de menos aquellas tardes de carpa, domadores, leones y pegadizas canciones de los multicolores. Hoy día el circo es mediático, político y rosa, pero existen lugares que respetan la tradición y continúan fieles los principios con los que nacieron. Hablamos del Teatro Circo Price, que ha sabido moverse y no caducar y conseguido que en pleno siglo XXI, en lugar de criticar el último lanzamiento de la Playstation 3, me encuentre analizando su programación y una joya de las artes escénicas: «Wunderkammer». Y es que no hay máquina capaz de sorprendernos tanto como los 7 circenses que componen el espectáculo. Damas y caballeros…dejen sus problemas en la entrada, esto es el Circo, así, con letra capital, como el inicio de toda buena obra.

Ernie´s Station: Hamburguesas, batidos y ‘rock n´ roll’

McDonald´s, Burger King, Foster´s Hollywood, Friday´s, Peggy Sue, Tommy Mel´s…. la región está inundada de cadenas y franquicias de hamburgueserías, perritos y patatas fritas. La fast food ha conquistado nuestros corazones -esperemos que sólo en sentido figurado- hasta tal punto que las dos primeras han visto como les han salido competidores ofreciendo una carne de mayor calidad a casi idéntico precio y en un ambiente mucho más acorde a su temática. Aunque echaremos un vistazo a algunos de los anteriores hoy merece una mención especial Ernie´s Station, un local pegadito a la plaza de Ópera (Isabel II) que, sin desmerecer a la «M» amarilla y el King de las carnes, fue primerizo en esta moda de comida rápida más «sana», sabrosa y de mayor calidad. 

COLLABORATIO: Lecciones de vida a través de la muerte

Hace poco, falleció mi madre. Con 53 años recién cumplidos, sucumbió a lo que empezó siendo cáncer de mama y acabó, tras sucesivas intervenciones, siendo problemas respiratorios y debilidad extrema. Deja tras de sí un marido de 54, y dos hijos de 29 y 17 respectivamente, amén de dos madres, multitud de hermanos e infinidad de amigos. Una vez repasados estos datos, cualquiera pensaría en la tragedia que su familia y allegados estaríamos viviendo. Pero no. Debo decir que, al menos yo, siento un gran agradecimiento por lo que ha sucedido; lejos de sentir rabia, ira, desamparo, abandono, incomprensión y un largo etcétera de sentimientos que se asocian no sólo a la muerte sino también a la pérdida de un ser querido (o tal vez deberíamos hablar de un ser al que nos hemos apegado), lo que siento es un gran amor y una gran paz, no sólo que me llega del exterior a través de todas las muestras de afecto que me dan quiénes me rodean, no sólo que esos sentimientos me fueron transmitidos por mi madre en sus dieciséis horas de agonía, sino que brotan de mi como si de una fuente se tratase. A través de su muerte, he aprendido a ver con amor cada cosa, cada persona, cada situación.

Oblivion: El hombre del futuro sin pasado

Vivimos en una época en la que la realidad supera ampliamente a la ficción y, sin embargo, nos siguen embelesando mundos diferentes al nuestro. Ya sea como mera vía de escape o para olvidar el nuestro propio, es un género siempre agradecido en la gigantesca pantalla de cine. Por ello nos decidimos por la última película de Tom Cruise, un thriller futurista en el que nada es lo que parece y donde la trama se nos revelará en pequeñas dosis y sin mascar. Resuelve qué ocurre en «Oblivion».

Musical «El Rey León»: De reyes sin corona y animales que son personas

Hubo un tiempo en que los reyes, o los que mandaban, vivían por y para sus súbditos, “no podían hacer lo que les diera la gana”. Por supuesto, no hablamos de nuestra especie, sino de la animal, a veces con más raciocinio que el ser humano. De hecho, la anterior cita corresponde a uno que todos pudimos ver hace más de una década en cines, Mufasa, padre de Simba. “El Rey Leon” fue todo un éxito de crítica y taquilla que deslumbró por su genial reparto de personajes, todos cuidados hasta el más mínimo detalle y su guión dirigido y válido para todos los públicos, como el de los buenos dibujos. Toca revivir el clásico revisado y adaptado a teatro, maravillarse con una puesta en escena majestuosa, propia de la Corona, un reparto sin igual y un sonido…¡qué sonido!

El arte artístico y el arte de frío

En otiuMMadrid podríamos celebrar hoy el Día Mundial del Arte pues motivos tenemos, como el Triángulo de Madrid (Sofía, Thyssen y Prado) o las decenas de museos que se extienden por toda la región. Sin embargo, donde antes todo era arte y el resto parafernalia y basura, hoy justo sucede al revés.  La música ya no se comparte sino que se castiga por ello y se, dice por ejemplo Enrique Dans, monopoliza (la Justicia le ha dado por segunda vez la razón frente a las discográficas). Tertulianos de tres al cuarto y jefes de programación y concursos tratan de convencernos de que saltar desde un trampolín al «estilo Falete» es todo un reto, ser portada de Interviú casi un honor al alcance de unos pocos, por ejemplo de una exconcejala socialista que dimitió por cierto vídeo casero o de muchos «granhermanitos». Ahora que lo pienso España entiende de arte más que ningún otro país, pues cuando la máxima aspiración de un ciudadano es entrar en el eterno concurso presentado por Mercedes Milá -de manera soberbia, todo hay que decirlo- queda retratado con más tino que el que tendría Van Gogh, desconocido entre los jóvenes salvo por su oreja, que da nombre a un grupo de pop. Así pues, reí primero y reflexioné después sobre los, estos sí, pedazo de artistas del humor de «La Hora Chanante» cuando afirmaban que el arte «es morirte de frío». Muy frío hay que ser para no  convertirte en una de las 1526 millones de visitas que ha tenido hasta hoy «Gangnam Style» -13 millones el segundo single en el primer día-, muerto me deja comprobar que el «Moonwalker» de Michal Jackson apenas roza el millón. «Crepúsculo» permaneció meses en cartelera, «Golpe de Efecto» de Clint Eastwood tan sólo una semana. El arte artístico se ha perdido…y ha sido encontrado por la industria del fast food del entretenimiento y la originalidad caduca, la creatividad instantánea, el arte… de frío. Quizá os parezca exagerado, a mí también el hecho de que libros, música y cine facturen juntas menos que la única y verdadera joya de los siglos XX y XXI: los videojuegos. Me decía mi padre, visionario, que las dichosas «maquinitas» durarían poco, y hoy se han convertido en el principal motor económico del ocio. Menos ha durado el arte, padre… Jesús Clemente Rubio

Exposición ¡Epidemia!: La belleza de las plagas

Contaba Antoine de Saint-Exupéry en «El Principito» que «lo esencial es invisible a los ojos». El amor, la amistad y otros sentimientos menos agradables dan fe de ello. Sin embargo, no todo lo invisible es abstracto. Existen miles de microorganismos con los que cada día compartimos aire e incluso cuerpo y, como ocurre con los sentimientos, algunos son benignos pero otros sin duda perjudiciales. Sobre estos últimos va la exposición; los virus, bacterias y protozoos causantes de plagas. ¡Epidemia! es un recorrido por las más devastadoras de la humanidad desde un enfoque didáctico a la par que hermoso, con atractivas fotografías y esculturas sobre estos diminutos y destructivos azotes biológicos.

Días como estos: 40 minutos sobre nada que lo tienen todo

Siempre he infravalorado el teatro en detrimento de la todopoderosa industria cinematográfica, con sus mil y un trucos y activos en consonancia para ofrecernos un producto final de un realismo y perfección asombrosos. Pero no os engañéis como hago yo; la esencia pura de la interpretación no tiene lugar frente a una cámara, sino frente a tus ojos. Cinco actores, cientos de frases, una librería como escenario y apenas una docena de sillas para los asistentes. Asistid a la verdadera magia de la interpretación y hacedlo de cerca, sin trucos ni efectos y por capítulos: sólo un Teatro en Serie que nos habla de «Días como estos».

Días como estos: 40 minutos sobre nada que lo tienen todo

Siempre he infravalorado el teatro en detrimento de la todopoderosa industria cinematográfica, con sus mil y un trucos y activos en consonancia para ofrecernos un producto final de un realismo y perfección asombrosos. Pero no os engañéis como hago yo; la esencia pura de la interpretación no tiene lugar frente a una cámara, sino frente a tus ojos. Cinco actores, cientos de frases, una librería como escenario y apenas una docena de sillas para los asistentes. Asistid a la verdadera magia de la interpretación y hacedlo de cerca, sin trucos ni efectos y por capítulos: sólo un Teatro en Serie que nos habla de «Días como estos».

The Host (La Huésped): Okupas de cuerpos

La autora de «Crepúsculo» se pone seria. Esta vez no va de vampiros, humanos y hombres lobo que consiguen coexistir pese a sus más y sus menos… Ahora los extraterrestres se han apoderado de la Tierra y sus habitantes, ocupando nuestras casas, trabajos y planeta… arrebatándonos nuestro cuerpo. Descubre por qué «The Host» no es la típica película de alienígenas.