Para muchos, ir al cine es una de las actividades más enriquecedoras. Las películas, de hecho, están concebidas para la gran pantalla, y si eres un amante del celuloide sabrás a qué me refiero. Sin embargo, la edad no sólo nos resta inocencia, sino también la capacidad de ilusionarnos por las pequeñas cosas. ¿Cuándo fue la última vez, por ejemplo, que una mezcla de intriga e inaguantables ganas cosquillearon tu estómago al sentarte en una butaca? La mía esta misma semana. Gracias a Yelmo Cines y una idea que no puedes perderte la próxima vez: los poseedores de la Movie Yelmo Card optan, de vez en cuando, a una entrada doble para un «preestreno a ciegas»: no sólo se trata de una cinta no estrenada aún, sino que además no sabrás de qué título se trata hasta que estés sentado y la película haya comenzado. ¡Genial la experiencia! Entonces se apagaron las luces, aparecieron logos de productoras españolas y colaboraciones de cadenas de televisión y comenzaron los murmullos: el cine español ha perdido demasiado prestigio en los últimos años. Álex García y su PERFECTO acento ruso acallaron las voces: «Kamikaze» era el título... y la ilusión retornó a nuestros corazones.
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| Al final…todos somos humanos. |
Una vez alabada como merece la idea de Yelmo, os hablaré de la película. En primer lugar entonar el mea culpa, pues yo fui uno de los murmullos disonantes al comprobar que se trataba de una película española. Pero Álex García, consolidado en «Tierra de Lobos» por físico e interpretación, hace lo propio en los primeros minutos y creedme, debemos rendirnos a la evidencia de que estamos ante uno de los mejores actores del actual panorama español: acento ruso (perdón, de Karadjistán) sublime, lenguaje corporal y voz acordes al carácter del personaje. Un pedazo de actor que ya empezó como secundario en «Compañeros: la nueva clase» y que hoy reclama un puesto privilegiado en los créditos de cualquier película. El tiempo me dará la razón sobre que los directores serán los que le reclamen a él en próximos estrenos.
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| El reparto le da una réplica perfecta a Álex García. |
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| Todos jugarán un papel fundamental en la evolución del personaje de Slatan. |
La historia del personaje es dura, pero creo necesario dejar en el aire ciertas cosas y tan solo decir que se trata de un joven a punto de hacer estallar un avión movido por el odio. Un avión en el que coincidirá con Verónica Echegui, a la altura de anteriores papeles (y hablamos de un listón que se codea con las nubes), Carmen Machi -no sé como tanto talento cabe en la pequeña pantalla-, Eduardo Blanco -alma del elenco- y otros secundarios que le dan la réplica perfecta a los protagonistas. Todos ellos encarnan a pasajeros del avión, cada uno con sus circunstancias, cuyo destino estará en manos de Slatan (Álex García) y viceversa, pues quizá el amor y la amistad que compartirán ablande su corazón.
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| Álex García está ante, hasta la fecha, su mejor actuación. |
Cuando el arte habla, las palabras sobran. Así que diré poco más sobre la película, salvo que es tremendamente entretenida, rebosa angustia, amor, amistad y, sobre todo, fe en que la gente puede ser víctima de sus circunstancias… o verdugo de las mismas, y comenzar de nuevo. Todos hemos hecho el kamikaze alguna vez y, desgraciadamente, no todos han sobrevivido para contarlo. Es responsabilidad de los que lo hemos hecho obtener la redención, primero, y disfrutar del único regalo recibido por cada uno de nosotros: la vida.




