El Bacaro de Fabio, cuna de platos favoritos

Cuando uno recorre la gastronomía internacional sin moverse de Madrid, en campo italiano suele buscar una trattoria. Ese enclave de cocina casera heredada de generación en generación y con sabor a puchero de abuela. Y hace bien, pues es una de las más tradicionales. Pero olvida otra que gusta al público español, la tasca, el bar de rostros conocidos, conversaciones sobre lo humano y lo divino y comida igualmente apegada al local sin perder cierto toque casero. Así es El Bacaro de Fabio en Pozuelo, un lugar que bebe de la tradición local italiana y rescata de cada región sus mejores platos y cocinados. Por muchos años y platos que pasen por tu mesa, siempre descubres uno que premia tu visita con tu nuevo plato favorito. Y así nos ocurrió en el local regentado por Fabio Gasparini.

Tony Roma´s celebra Halloween con una hamburguesa monstruosa

La «Monster Burger» es la apuesta de Tony Roma´s para este Halloween, una marca 100% americana que atendiendo a sus orígenes nos acostumbra a celebrar por todo lo alto tan señalada y divertida fecha. Así que ya sabes, atáviate de tus más terroríficas galas, acude al Tony Roma´s más cercano hasta el 6 de noviembre y pide una hamburguesa monstruosa… o el menú completo.

Oceanika, el rey del trampantojo

Oceanika es una fachada más en la calle Antonio Pérez, no demasiado grande e imponente pero que destaca por su pequeño y atractivo letrero amaderado con el nombre del local. Una pista de lo que nos aguarda dentro, donde nada es lo que parece, con el trampantojo convertido en una obsesión en la carta pero que, lejos de acomodarse en la originalidad del emplatado y la historia que rodea a cada bocado, continúa la aventura en el paladar. Platos ligeros, sabores equilibrados y fusiones casi inéditas que resultan en uno de los establecimientos que más hemos disfrutado en las últimas semanas. Desde Perú y para todo el mundo, Oceanika.

Un lugar insólito a orillas de la M30 que también es restaurante

  Novotel Madrid City Las Ventas contiene en su nombre varios sellos de garantía de calidad, comenzando por la famosa cadena hotelera y terminando por el enclave madrileño citado. Lo que quizá pocos supieran es que este rincón a orillas de la M-30 y la mezquita más famosa de Madrid no sólo ofrece un refugio y vía de escape para los urbanitas que, de vez en cuando, quieren dejar de serlo. También alberga el restaurante Insólito que tuvo a bien adelantarnos su nueva carta para comprobar que la oferta gastronómica está a la altura del privilegiado espacio que ocupa dentro del hotel -desde el que se sigue sintiendo el anillo más famoso de la capital si bien no logra romper la calma en la que además, en temporada, podrás ahogar también tu estrés y mala vibra del día a día. 

Tony Roma´s también es pasta… (y muy buena)

“Americano se nace, no se hace”, reza uno de los múltiples eslóganes de Tony Roma´s repartidos por sus locales, servilletas y cualquier canal que sirva para comunicar la filosofía del creador de una de las cadenas estadounidenses y de comida norteamericana más famosas. Por eso nos sorprendimos al asomarnos a una retornada propuesta de pasta porque, si bien el nombre hace pensar, con acierto, que estamos ante un ciudadano estadounidense con ascendencia italiana, también que son muchos los italoamericanos que no han pisado el país de la bota y, por tanto, desconocen su cultura y principios más básicos. Como el mimo sagrado de la pasta. No es el caso de Tony Roma´s, al menos de sus restaurantes.

El Jardín de Diana: El brunch sin peros en plena Gran Vía

Con la diosa de la caza (Diana la romana, Artemisa en la Grecia clásica) apuntando al cielo y la Gran Vía esperando en el suelo, nos dejamos caer por una de las azoteas más recomendables y mejor ubicadas de la capital. De visita obligada sólo por la vista cenital con la que premia al comensal, su otro gran tesoro es gastronómico. Sólo probamos el brunch… y nada más necesitamos degustar para saber que El Jardín de Diana es el brunch sin «peros». Por servicio (fuimos un domingo lleno y no acusamos queja ni espera alguna), por variedad y cantidad, por calidad y sabor, por precio. Perfecto.

Sabores intensos y equilibrados en Taberna Puerto Lagasca

  El mundo de la cocina ha cambiado mucho… y sus protagonistas aún más. Elevados al olimpo y fama reservados a futbolistas y estrellas del rock, que la televisión haya metido sus cámara entre fogones ha otorgado popularidad pero también mucha responsabilidad a los chefs, bajo la presión de esa corriente de pseudoentendidos que, devorando programas de cocina, creen saber algo de ella y se ven con derecho a criticarla. Nosotros sólo decimos si algo nos gusta o no, que dista mucho de si el producto es bueno o goza de un notable tratamiento. Y Taberna Puerto Lagasca nos ha gustado por arriesgar con combinaciones en prácticamente la totalidad de la carta y hacerlo con acierto, con un equilibrio que nunca se pasa de sal ni empalaga; no utiliza una materia prima porque queda bien en la carta para luego desaparecer en el plato en favor del otro ingrediente utilizado. En definitiva, Paco y su equipo consiguen que el guacamole con espuma de mango y langostinos sepa a esa triada en una conjunción perfecta y, sirva esta apreciación para el resto de bocados, ligera. Comimos mucho, pero no salimos pesados. Y un rasgo común más: la rapidez en el servicio. Restaurante lleno y sin esperas. Otros días las habrá, seguro… mas no el día en que estuvimos nosotros. Redondeando así una experiencia sobresaliente.

La azotea con vistas a Sol que da la campanada

31 de diciembre. Hogares españoles se llenan y congregan en torno a una copiosa cena con brindis y uvas finales al son de las campanadas. Otro año que dejamos atrás y otro que llega cargado de ilusión y esperanza. Los hogares se llenan, decía, pero las calles se vacían… todas excepto una. Que es plaza. Aunque se le llame puerta. La Puerta del Sol acoge a un puñado de madrileños y visitantes que cambian ese día la intimidad de sus casas por la fiesta y vorágine colectiva. Cojamos los mejores ingredientes de la historia que acabamos de contar: comida, Puertalsol, ilusión y buenos deseos. Añadid una terraza propia de las televisiones que ese día cuelan sus retransmisiones en nuestras casas. Y una atmósfera inigualable y mágica. Así es el Restaurante Terraza Puerta del Sol, con el sello de Pedro Olmedo y Alberto Chicote, y no sólo el 31 de diciembre… sino todo el año. Porque aquí cada noche es Fin de Año.

Materia Prima, el mercado se viste de restaurante

En las ocasiones en las que nos hemos deshecho en elogios a un lugar, tres circunstancias confluían en el resultado final: buen servicio, excelente cocinado y producto soberbio. Materia Prima propone una fórmula que atiende a las necesidades y demandas actuales del mercado proponiendo encargar cuarto y mitad de unas apetecibles gambas o zamburiñas o carne de calidad para luego preparártelo en casa… o bien que te lo preparen allí por 8 euros en un coqueto emplazamiento para tu pareja o 3 si lo tuyo es más la dicharachera barra con amigos. En cualquier caso, siempre podrás completar tu comanda con un puñado de referencias de la carta que terminan de impulsar la propuesta de Materia Prima. Ve al mercado, siéntate en un restaurante. 

Desayuno de ensueño en Mandarin Oriental Ritz por 36 euros

 Tras atravesar palaciegos pasillos alejados del rancio clasicismo y salpicados de elegante modernidad, alcanzas un jardín con un puñado de mesas, sillas y sofás. Nadie diría que te encuentras en una ciudad, capital de estado además, de más de 4 millones de personas y muchos más vehículos cruzándose entre humos y claxon. Aquí sólo tenemos lo mejor de Madrid; el reposo mañanero a cien metros de El Retiro, la gastronomía de calidad en forma de surtido desayuno y un servicio propio de adinerados. Pero sí, es Madrid y sí… es el Ritz. Pero desde 36 euros por cabeza es apto para casi todos los bolsillos, aunque sea tu capricho mensual. Desayunos para no alojados en uno de los hoteles madrileños más lujosos.